octubre 08, 2005

Los buenos siempre ganan

Hasta hoy, pensaba que los buenos siempre ganaban a los malos. Que falsa ilusión seguramente provocada por las películas tenia en mi mente.

Yo pensaba que comportarse éticamente, confiar en las personas, ser justo, etc. Era el camino. Hoy he descubierto que esto es falso, que ser mentiroso, mezquino, despreciable, traicionero, y demás vilezas es lo que te abre las puertas de la victoria en todas las batallas. El maestro del que he aprendido esto, es la mayor cucaracha del universo, ¿y sabes que es lo peor?, que esta persona sigue viviendo gracias al corazón de de alguien que seguramente creía en las mismas cosas que yo, y acabado por darle otra oportunidad a un grandísimo hijo de puta. Si fuera mi corazón, me revolvería en mi tumba hasta el final de los tiempos.

La segunda lección que he aprendido hoy, es que no se puede confiar en los políticos, sea del color que sean. Estos solo miran sus intereses y si tienen que dejarte tirado, encima te pedirán dinero para su fuga de zorro. Y para mas como, no se conformaran en una fuga en autobús, pedirán una limosina. Chaqueteros hijos de perra, merecen sufrir eternamente, no se como pueden dormir vendiendo esperanza a la gente, haciéndoles creer que usaran su poder para ayudar o como mínimo defender sus intereses. MENTIROSOS!!

Nunca en la vida había sentido tanta rabia, he aprendido una dura lección, que se grabara en fuego en mi corazón. Hoy, algo de mi alma ha muerto, ese niño que aun soñaba en la justicia i en el bien, a muerto ahogado en un lago de mierda. Nunca como hoy he esperado que existiera un Dios, del que espero y al que rezo que aunque sea lenta en llegar, algún día legue, algún tipo de justicia.

Pido justicia, por favor, y que no dejéis que me vuelva como ellos.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Son gentes de corazones trasplantados, pero como en franquestein, de un loco asesino.
Talmente, esa persona de la que hablas parece la misma encarnación del mal.
Los niños están condenados a morir, no sólo de hambre, sino cuando su corazón se muere. No hay que perderlo, nunca. Es tan difícil. La vida no hace más que pudrirtelo.
De todas maneras uno no debe de dejar de creer en sus principios, aunque se tope con ese tipo de gentes, si uno cambia, ellos vencen.
Coraje.

Anónimo dijo...

la rabia nos corroe, el odio nos alimenta pero siempre hay más dias que longanizas, eso nos esperanza

ánimo

NF

Anónimo dijo...

Pues si, bienvenido al mundo real, como dicen por ahí. Esta es la mierda con la que nos toca lidiar cada día, pero yo me pregunto ¿merece la pena arruinarse por luchar grandes batallas? me temo que no, nosotros somos uno, ellos, esa malévola mierda que lo rodea todo, son muchos, demasiados. Así que mi opinión es que deberíamos luchar nuestro día a día, nuestras pequeñas cosas, pequeñas batallas que con paciencia crearán un pequeño universo agradable a nuestro alrededor, si conseguimos eso poco a poco, tal vez, sin sueños imposibles y con esfuerzos bien aprovechados, tal vez, algún día, sin prisa las cosas cambien, no todas pero si algunas.

Anónimo dijo...

Pero quizás existan varias posibilidades:


1.- Unirnos a la mierda.
2.- Ser como la mierda.
3.- Ignorar a la mierda.
4.- Rezar para que la mierda se vaya.
5.- Comernos la mierda.
6.- Llorar cada vez que veamos a la mierda.
7.- Dejarnos ensuciar por la mierda.
8.- Gritar "Mierda, vete"
9.- Alejarnos de la mierda.
10.- Estudiar y clasificar todas las mierdas.
11.- Limpiar la mierda.
12.- etc

...y todo eso MIENTRAS decides vivir lo más felizmente posible -a pesar de la mierda- o que tu vida se convierta en una mierda.

pd: No creo que sea un Dios la solución a las mierdas.